| Existen tradiciones que fomentan valores y actitudes que es bueno conservar, como por ejemplo, en este mes de mayo se reconoce el trabajo, la dedicación y entrega de toda mujer que es madre.
Aunque tal vez lo más justo sería reconocer que necesita 364 días de apoyo y comprensión para emprender y realizar sus anhelos y sueños, más que un solo día de fiestas y regalos.
Si bien es importante la celebración, más importante es reconocer que la "madre es una mujer", una persona que tiene sueños como cualquier otra, que desea descansar como cualquier empleado, que merece un sueldo para disfrutarlo como lo hace toda persona que trabaja, que necesita vacaciones para salir de la rutina, que necesita incursionar en los espacios que le han negado para expresar su capacidad y perspectiva, que necesita tiempo y espacio para ser ella, oportunidades y libertad para desarrollar su ser mujer. Esto sería realmente un verdadero reconocimiento, no sólo a la madre, sino a la mujer que vive dentro de ella.
Quizás el mejor regalo sería: tomar tiempo para conocer sus anhelos y sueños, trazar un plan para llevar a cabo sus metas, y comprometerse a impulsar a esa mujer que renunció a su realización entregando su vida para formar otras vidas.
Es por esto que los hijos debemos saber corresponder a ese profundo acto de una madre que merece vivir como una mujer.
Y a ti mujer, busca en tu interior la armonía entre tu ser mujer y tu ser madre, para que tu vida sea un signo de esperanza y una propuesta de vida para las mujeres que serán madres. Oye tu voz y la de aquellas que iniciando su búsqueda se descubren.
Una mujer centroamericana escribió:
Mujer:
No eres inadecuada.
No estás confusa.
No eres inútil.
No eres tonta.
Eres un ser creado por Dios.
Vales mucho.
Tienes mucho.
Eres mujer, mujer, mujer.
Vive para amar, crear y gozar.
Vive para ser.
Vive como mujer.
Vilma Agueyo.
Que el Dios del camino nos acompañe en esta búsqueda. |