| Lectura de este mes: Mateo 7:1-6
¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo. . . . --Mateo 7:5.
Jesús a veces usaba el humor para comunicar una verdad. Piensa en el serio mensaje de su humorística descripción del pasaje bíblico para hoy. En una clara e ingeniosa ilustración de la realidad habla de un hombre con una gran viga en el ojo que se ofrecía a quitar una diminuta pajita del ojo de su hermano (Mt. 7:1-6).. ¡Qué absurdo!
El día de hoy no falta quien, con un imaginario espíritu de discernimiento critica y juzga la actitud de su hermano, olvidando que el don de discernimiento NO ES PODER PARA SEÑALAR Y JUZGAR A LOS DEMÁS. Ese tipo de discernimiento lo tienen tanto los creyentes como los no creyentes y está prohibido en las Escrituras: "No juzguéis para que no seáis Juzgados", Mateo 7:1.
Somos muy ciegos a nuestras propias faltas, pero creemos que podemos
detectar cada pecado o error en los demás. Llevamos dos varas de medir:
una para nosotros y otra para los demás.
Tenemos dos grupos diferentes de palabras para describir nuestras acciones:
Al «mal genio» de los demás lo llamamos «justa indignación» en nosotros.
La «mezquindad» en los demás es «frugalidad» cuando la practicamos nosotros.
Además, tendemos a culpar a los demás de nuestras propias faltas. Un par de esposos que habían estado casados durante 20 años iban en su auto cuando ella de repente dijo: «¿Sabes qué Juan? Ya no eres como solías ser en nuestros primeros años de matrimonio: romántico, amoroso y afectivo. En aquel entonces acostumbrábamos a sentarnos cerca uno del otro cuando íbamos en el auto, ¡y ahora te sientas tan lejos de mí!» El esposo contestó amablemente: «Mi querida María, estoy sentado exactamente en el mismo sitio donde me siento siempre que conduzco.»
Tengamos cuidado de no tener una vara de medir injusta. No sólo nos ciega a nuestras propias faltas, sino que también contraataca. --MRD |