Enviar poesia por correo Enviar artículo a correo electrónico

Condiciones de Profecías

Por: J. Carlos Díaz, Asistente de Investigación del Instituto Cristiano de México

La Palabra de Dios habla acerca de las profecías. Y dice que son un don que el Espíritu Santo da al hombre para que Dios mismo pueda hablar a través de él.

Es importante que conozcamos algunas de las condiciones que deben haber para que una profecía pueda ser tomada como de parte de Dios.

1º Que la persona que la está dando sea de buen testimonio. Es decir, contar con una vida cristiana que respalde lo que habla. Jesús dijo por sus frutos los conoceréis, no puede un buen árbol dar malos frutos, ni un mal árbol dar frutos buenos, así que por sus frutos los conoceréis. También el apóstol Santiago dice: no puede salir de una fuente agua dulce y agua amarga. Es decir una boca que es usada para lo malo, no puede ser utilizada por Dios como profeta.

2º Antes de los dones del Espíritu Santo, viene el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5). Es decir, una persona que tiene el Espíritu Santo es conocida en primera instancia por los frutos que el Espíritu produce en la vida del cristiano (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, santidad, dominio propio, etc.) Si una persona tiene dones y no tiene el fruto del Espíritu Santo, esos dones no son dignos de confianza. Pues Cristo mismo habló de gente que tenía "supuestos dones" del Espíritu Santo y que fueron rechazados en la eternidad, aquellos que decían, Señor, Señor, en tu nombre hacíamos milagros, echábamos fuera demonios, sanábamos enfermos, etc., y El les dijo, nunca os conocí, apartaos de mí hacedores de maldad.

3º La profecía tiene que ser de acuerdo a lo que Dios ha dejado escrito en su palabra. Es decir, si una profecía va en contra de las leyes que Dios ya nos ha dejado en la Biblia, esta profecía no viene de parte de Dios, pues, Dios es inmutable y el cielo y la tierra pasarán pero su Palabra no pasará. El apóstol Pablo se va más lejos y dice en la carta a los Gálatas en el capítulo uno: Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito; Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.

Es decir, si a través de una profecía se te está inclinando a la avaricia, al adulterio, a la inmoralidad, a la idolatría, a servir en el ministerio cuando la vida de uno está mal, etc., no puede venir de Dios, pues, iría en contra de la Palabra que Él ya nos dejó.

4º Aun y cuando una profecía se cumpliere en parte, pero su objeto es llevarte a desobedecer la Palabra de Dios, no viene de parte de Dios. Cuando se levantare en medio de ti profeta o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no dará oído a las palabras de tal profeta, ni a tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra mente (Deuteronomio 13.1-3)

5º También es conocida la profecía si viene de parte de Dios, cuando no contradice los principios que Dios ha dejado y también cuando tiene CUMPLIMIENTO. "Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él." (Deuteronomio 18.22)

6º Las profecías deben juzgarse, para ver si son correctas o de parte de Dios. Existen grupos en los que te obligan a tomar todas las profecías como de parte de Dios, y de no hacerlo así te tachan de profano. Pero la propia Palabra nos manda que juzguemos las profecías: "Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen." (1 Corintios 14.29)

7º Las profecías deben ser claras y no confusas, además de que los profetas tienen la capacidad de controlarse, y no ser dominados por sus emociones. "Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz." (1 Corintios 14.32-33)

Creo que si uno tiene en cuenta estos principios bíblicos, podrá juzgar si una profecía viene de parte de Dios o de un falso profeta o charlatán que se ha envanecido y dice hablar de parte de Él.



Enviar artículo a correo Electrónico
DE: Nombre:
Email:
PARA: Nombre:
Email:
Google
 
Web tanito.com