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       | Extraño tanto mis momentos contigo|
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Hace poco escuche un canto con este nombre, mientras lo escuchaba vi como rodaban las lagrimas por las mejillas de muchos jóvenes, en esa junta que solo era para entregar el calendario de actividades del mes, admito que también no pude contenerme al darme cuenta que era Jesús el que nos hablaba y se percibía su tristeza cuando decía que le dolía cuando yo decía "estoy muy ocupado"
Sí con esas cosas de la escuela, o incluso con la iglesia ¿no sé?, pero ya no hablaba igual con el que llamaba "el mejor amigo"

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Días antes...
Aquella vez en que estaba afligido, no pude percatarme de que Jesús estaba a mi lado, esperando que yo clamara a Él, me espero a que decidiera hablar con Él y por fin accedí (antes de dormir), y Él me dio un sueño placentero y dormí tranquilo y mi cuerpo se sentía con fuerzas en la mañana, pero volvió a venir el sentimiento de aflicción y entonces Jesús ansioso de que hablara con Él, me levantó más temprano, Él quería que tuviera tiempo para charlar de aquello, me ofrecía tal confianza como la que se dan dos grandes enamorados.

Pero al levantarme pensaba en quien depositar toda mi confianza y todo aquello que sentía, recibir toda la atención de ser escuchado y ayudado, salí del cuarto sin darme cuenta de que Jesús se había quedado esperando que yo hablaré con Él en ese lugar. Tontamente fui buscando ayuda primero en otras personas.

¿Porque no le pregunte primero a Él? Sí siempre me había ayudado en todo, si era hermoso estar alabándolo y a cambio sentir su presencia y su compañía.

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Todo eso no lo entendí hasta esa junta que hubo despues del culto.

Escuchaba varias veces su tierna voz decirme "Te amo, te amo, te amo", no entendía porque sus palabras sé repetían, No me daba cuenta que cada palabra era nueva.

Pedí perdón porque me di cuenta que Jesús me extrañaba, ¿Cuántas veces habrá sufrido por mí?, quería decirle que lo amo, que yo también le amo, que nunca he dejado de necesitarle que si tenía problemas o no, igualmente requería de Él. Quería asincerarme completamente con Él, no valía la pena inventar palabras o buscar la adecuada porque el escucha los corazones. Mientras más le confesaba, sus caricias y consuelo era mayor cualquier problema ya no valía NADA, lo único que importaba era estar junto a Él.


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