Domingo a domingo nuestras iglesias se llenan. La tristeza es que muchos van solo porque es Domingo.
Muchos llegan a hacer cosas en público que nunca hacen en privado. "Que vean que levanto mis manos, que vean que me quebranto, que aplaudo y grito: Gloria a Dios".
Luego la semana empieza y se olvidan de Dios.
El diablo se preocupa por los que están comprometidos. Se preocupa de aquellos que cada día viven para Dios. No de los que cada 8 días viven para su iglesia. Se preocupa de los que cada día escuchan a Dios, no de los que solo escuchan a su pastor cada Domingo. Se preocupa de los que a diario caminan las calles predicando el evangelio, no de los que cada domingo solo se sientan a escuchar el evangelio. No se preocupa por los cristianos que domingo a domingo van a la iglesia esperando ser "llenados", como si la iglesia fuera una gran estación de gasolina. Esta clase de cristianos no representa amenaza para
Satanás, porque solo los domingos entran en una comunión con Dios, y muchas veces fingida.
Satanás ha logrado mantener ocupada a la iglesia, en discusiones vanas. Mientras que los que no danzan critican a los que si lo hacen y mientras los que levantan las manos critican a los que no lo hacen, el diablo se lleva nuestra juventud. "Desecha las fábulas profanas y de viejas" (1 Timoteo 4:7). Deja que los demás discutan como viejas, y tu vive día a día con Dios, por Dios y para Dios. Que lo que llegues a hacer en público en la iglesia solo sea un resultado de lo que a diario haces en privado.
Muchos están cómodos en sus iglesias. Aman su iglesia como organización y a su pastor como líder. Eso no es malo. El problema es que no aman a Jesús. Si lo amaran lo obedecerían.
Muchas iglesias cantan "Firmes y adelante" como si estuvieran yendo a alguna arte. Sin embargo, siguen en el mismo lugar de siempre. Jesús no nos mando a sentarnos cómodamente en las suaves bancas de nuestra iglesia a contemplar la belleza de nuestro templo. No nos mando a caminar los pasillos de nuestros santuarios teniendo conversaciones sin sentido con aquellos que llamamos hermanos.
Si nos llama a la comunión. Si nos llama al estudio de su palabra y a participar en la unidad del cuerpo. Desafortunadamente muchos se excusan en esto para no vivir y trabajar día para el Señor. Muchos seminarios
teológicos, institutos bíblicos y escuelas cristianas
gradúan cada año a cientos de jóvenes y adultos llenos
de conocimiento teórico pero ignorantes de cómo trabajar en la obra. Conocer mucho de la palabra de Dios sin conocer al Dios de la palabra siempre produce
orgullo, orgullo que lleva a saber bien su doctrina sin hacer nada con ella.
Dios no te va a pedir cuenta de "cuanto sabes". Te va a pedir cuenta de "cuanto obedeces" lo que sabes.
Para que el mal prevalezca, todo lo que la iglesia del Señor tiene que hacer es cruzar los brazos, cuando el hombre de bien cruza los brazos, esta contribuyendo con el mal. ¿Están tus brazos cruzados? ¿están puestos sobre el arado? Esta generación de cristianos es responsable de esta generación de almas.
Al final de las predicaciones y de los momentos de adoración, los altares se llenan con jóvenes que en llanto dicen: "Jesús, úsame"
Pero luego como niños asustados se esconden detrás de las cuatro paredes de su iglesia. Quieren ser sal pero no salen del salero. Quieren que Dios los use donde "ellos" Quieren. Quieren "servir" donde otros los sirvan a ellos. Todos Quieren predicar, cantar, grabar, danzar y viajar, pero nadie Quiere lavar. Nadie esta dispuesto a lavarle los pies a nadie, excepto que sea una persona conocida e importante.
Todos Quieren estar en la plataforma, pero nadie Quiere limpiarla. Todos Quieren tocar los instrumentos musicales pero nadie Quiere cargarlos.
!La unción que ves en las personas que Dios ha usado para tocar tu vida no les vino por su bonita cara! Eso viene por la misericordia de Dios y por el diario caminar que ellos tienen con su padre celestial.
Todos Quieren ser como el rey David: músico, compositor, cantante y escritor. Quieren ser muy popular. Quieren ser como el que mató al gigante, pero no Quieren ser como el que cuido ovejas.
Mucho antes de que David fuera famoso, antes que matara a diez mil, antes que lo conociéramos como el "músico cristiano mas famoso", David era tan solo un pastorcito de ovejas.
Leyendo el capitulo 16 de 1a. Samuel podemos darnos cuenta de cómo Dios escoge a los que le sirven. Dios le dijo al profeta Samuel "Me he provisto de rey". David tendría unos 15 o 16 años, pero Dios ya le tenía un lugar en su obra. Dios sabia que David era un adolescente, y, a diferencia de muchos que no dan ni un centavo por los adolescentes, Dios confió en uno y lo escogió para que fuera rey. Tal vez te han dicho que "eres muy joven", que "todavía te falta", que "cuando madures mas...". Eso me lo dicen a mi desde que tengo 12 años y, ahora anciano lo sigo oyendo. Sin embargo, ninguna de esas opiniones pueden cambiar el hecho de que Dios ya me escucho y tiene un lugar para mi en su obra. Lo mismo es contigo.
No te preocupe que te digan que "no estas listo". A Dios no le interesa si estas listo o no. Lo que le interesa es si estas dispuesto. De todos modos, lo mas probable es que Quien te diga esto es alguien que no quiere que le quites su lugar. Eso a ti no te debe importar. Si Dios te ha escogido, aunque no estés "listo", aunque "te falte" y aunque necesites "madurar mas", Dios te va a usar en su obra.
El profeta Samuel llegó a la casa de Isaí. Este tenía 8 hijos y uno de ellos iba a ser ungido por el profeta como rey.
El 1ero. Que pasó se llamaba Eliab. Este era alto y fornido como el rey Saúl, el que era rey en ese entonces. Se nos dice que Saúl era "hermoso... de
hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo" (1Samuel 9:2)
Entonces el profeta ha de haber pensado que como Eliab era alto y fornido, y tal vez era diestro con la espada, el fuera el mas indicado para ser el rey.
Pero Dios no piensa como nosotros, ¡Qué bueno!, El no escoge mirando lo material como nosotros. Cuando el profeta dijo "Este ha de ser", Dios le dijo: "No mires a su parecer, ni a lo grande de estatura, porque yo lo desecho, porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que esta delante de sus ojos, pero Jehová mira lo que esta en el corazón" (1 Samuel 16:7).
Lo que hay detrás de nosotros y lo que hay delante de nosotros, no es nada comparado con lo que hay dentro de nosotros.
La diferencia entre un hombre de Dios y un hombre cualquiera es que este último se destaca en lo externo, mientras que el hombre de Dios se destaca en lo interno.
¿Que es lo que hay dentro de tu corazón? Eso es lo que importa. Tus talentos, tus habilidades, tus planes, aunque le interesen a tu iglesia, a tus amigos y familiares, no le importan tanto a Dios. Lo que a El le importa es tu corazón. Porque si tu corazón esta bien, el resto también lo estará.
A todos les interesa como predicas, como cantas, como oras o como danzas, pero a Dios le interesa como le amas.
Por eso Digo: de lo que hagas el Domingo no depende si Dios te usara o no. Depende de lo que guardas y meditas en tu corazón día a día.
Dios ve lo que esta adentro, porque allí mora su Espíritu Santo.
Después de que 7 de los hijos de Isaí pasaron en frente del profeta, Dios no había dicho nada aún.
Entonces Samuel le preguntó a Isaí: "¿Son estos todos tus hijos?". Entonces Isaí dijo: "Queda aun el menor". Ese era David.
¿Cuantas veces te has sentido "el menor? ¿Cuántas veces te habrán dicho "no, todavía estas muy pequeño?
Como cualquier humano, Isaí cometió un error: hacer de menos al mas pequeño. Pero no se te olvide que la palabra de Dios es muy clara: "De la boca de los niños y de los que maman, formaste la fortaleza" (Salmos8:2).
Dios no necesita un gran guerrero. Todo lo que necesita es un niño. Dios no necesita a un mayor. Usara a un "menor".
Isaí mandó entonces a traer al "mas pequeño". Cuando llegó, este adolescente venía de cuidar ovejas. No te olvides que David cuidaba las ovejas de su padre.
Mientras sus hermanos mayores Quizá estaban aprendiendo estrategia militar, el uso de la espada y de la armadura, David estaba cuidando ovejas. Un trabajo poco prestigioso.
David llegó sucio, oliendo a oveja. Pero aun así, adolescente y sucio, Dios dijo: "Este es al que yo he escogido".
No creo que David parecía muy prometedor. No ha de haber tenido apariencia de guerrero. El versículo 12 solo nos dice que "era rubio, hermoso de ojos, y de
buen parecer". Sin embargo, ese adolescente era el escogido.
Era el mas pequeño, pero para Dios era el mas grande.
David no tenía mucho que ofrecer. No estaba preparado para ser rey. todavía no había ido a "estudiar" para ser ministro. Aún no asistía al "conservatorio de música" ni a la "academia militar". Lo que David tenía no era preparación. David tenía disponibilidad.
No creas que Dios te va a llamar por tus grandes talentos y habilidades. No creas que Dios te va a poner en lugar prominente solo porque tienes preparación.
La mayor parte de las personas que sirven a Dios como misioneros en lugares lejanos y en condiciones poco agradables son gente muy preparada. Aunque se graduaron con honores de universidades y seminarios, no están en puestos prominentes. Sirven humildemente a Dios, sabiendo que podrían tener cualquier empleo que quisieran, y ganar mucho dinero.
Dios no te va a llamar porque estés preparado. Dios te va a preparar porque te ha llamado. Luego dice el versículo 13 que el profeta Samuel ungió
a David "en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David".
El profeta no le dijo a David: "Dios te ha escogido como rey y serás grande y famoso". El profeta solo lo ungió, no le dijo nada.
Por donde Quiera que voy me encuentro con jóvenes que me dicen: "Dios me hablo, me mostró un ¡graaaaaaaan! ministerio" y extienden su mano como abarcando todo el mundo. Nunca he oído decir "Siento que Dios me esta indicando que limpie mi iglesia" "Que vaya donde la hermana Chonita, la viuda, y le limpie su casa".
Siempre oigo grandezas, pero nunca oigo pequeñeces.
Neil Anderson, en su libro "Cuando andamos en la luz", cuenta que en una clase de seminario que el daba, un alumno le dijo que en su iglesia no habían
oportunidades de servicio, a lo que el Dr. Anderson respondió: "Por supuesto que las hay". Lo mas probable es que estén rogando para que alguien enseñe a los
muchachos del 3er. grado". La reacción inmediata del alumno fue "cualquiera puede enseñar a los niños de 3er. grado. Yo tenía en mente un puesto mas alto".
Neil entonces le replicó a su alumno: ¿¡Será tal vez un puesto dentro de la trinidad!?" Este es el problema. Siempre queremos un puesto mas alto.
Dios escogió a David cuando David no era nadie. "Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas para que fueras príncipe" (2 Samuel 7:8).
David sabia que Dios tenía cosas grandes para El. Pero Después de ser ungido regresó a cuidar ovejas.
Cuando el profeta ungió a David, este no se fue a sentar al trono. No empezó a decir con altanerías: "Yo sabía que Dios tenía grandes cosas para mí".
Humildemente regresó a las montañas palestinas a cantar, a escribir bellos poemas y, nuevamente, a cuidar ovejas.
Tu dices que estas listo, que Dios tiene grandes cosas para ti, sin duda las tiene. Pero tienes que regresar a cuidar ovejas.
Te llenas la boca diciendo: "Soy siervo de Dios", sólo porque predicas o diriges un ministerio. Pero eso no hace a un siervo. Sabrás que eres siervo por la actitud que tomes cuando otras personas te traten como su sirviente.
La persona que Dios mas utiliza es la que ha aprendido el secreto de pararse bajo la sombra de la cruz señalando a Cristo en lugar de señalarse a sí mismos.
Si no puedes dirigir una escoba, no puedes dirigir una multitud en alabanza. Si no puedes orar en lo secreto de tu cuarto, no puedes orar por los enfermos y esperar que sanen. Si no alabas a Dios con tu vida diaria, no lo puedes hacer con tus labios los domingos.
¿Quieres ser un guerrero? Cuida ovejas. ¿Quieres ser ¡graaaaaande! en el reino de Dios? Cuida ovejas. ¿Quieres ser usado por Dios? Cuida ovejas.
¿Quieres ser conocido en el infierno? Cuida ovejas.
No puedes gigantes derribar si ovejas no aprendes a cuidar.